
La provincia de Soria tiene muchos pueblecitos escasos de población, entre ellos el mío, Nódalo, algo vale que desde hace unos años el alcalde se ha preocupado de que hoy esté adecentado y aunque pequeño y con pocos habitantes resulte acogedor y entrañable.
Otros pueblos no han corrido la misma suerte que Nódalo, hay muchos que se quedaron sin gente allá por los años 50 ó 60. Entre ellos se encuentra Vea, un despoblado cerca de San Pedro Manrique, pueblo famoso porque en la noche de San Juan cada año casi todos los hijos del pueblo pasan una alfombra de ascuas con sus pies desnudos, dicen que no se queman. Os recomiendo vivir en directo el evento, la noche suele ser clara, la temperatura idónea, y a eso de las 12 de la noche se echan a la espalda- a arrajones- a una joven o no tan joven del pueblo y pasan con decisión, dan unos 14 ó 15 pasos sobre esas ascuas incasdendentes y una vez conseguido se abrazan celebrándolo como se merece. Cada vez que lo presencio se me ponen los pelos de punta.
Pues bien, como os decía, Vea es uno de los despoblados de la provincia de Soria, a finales de los cincuenta se quedó sin gente y según me han contado - yo no he estado todavía allí- aún quedan en pie la iglesia, que honró a la Virgen de los Remedios, la escuela, con alguno de sus pupitres tal y como quedó en aquella época y algunas de sus casas a las que la maleza hace difícil su acceso. En una de ellas todavía puede verse el único ataúd que había entonces en el pueblo, bajaban al muerto al cementerio, lo metían en la fosa y el ataúd de nuevo al pueblo, listo para volverlo a utilizar.
Este pueblo que allá por 1845 tenía 150 habitantes hoy es un pueblo fantasma.
Son muchos los que desde San Pedro Manrique siguiendo el río Linares llegan hasta él, la mayoría son gente a la que le gusta el senderismo, pero otros lo visitan atraídos por algo extraño, algo difícil de explicar que sienten al sentarse en los poyos de algunas de la casas que aún quedan en pie.
Han sido y son muchos los que lo han visitado tratando de encontrar algo sobrenatural, relacionado con el más allá, con no sé qué. Hasta Iker Jiménez en alguno de sus programas radiofónicos de la madrugada de los fines de semana ha hablado de él.
Pues bien, mi hijo atraído por todo esto, decidió con un grupillo de amigos y amigas visitarlo este verano en el mes de Agosto.
Se perdieron y no dieron con el pueblo. Ese mismo día después de comer sonó en su móvil una melodía extraña que nunca la había oído antes, era una de esas alarmas , esos recordatorios que a veces grabamos en el teléfono haciéndolo servir como agenda. Al abrirlo encontró el siguiente mensaje:
14 de Agosto, VEAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA…... .
Él jura y perjura que jamás había escrito nada parecido en su teléfono. Nos quedamos todos sin saber qué pensar.
¿Realmente fue alguien del más allá el que a través de este mensaje quiso decirnos algo?.
Hoy ,y por eso os lo cuento, cada vez que pienso en ello, siento un cosquilleo por todo mi cuerpo y por muchas vueltas que le doy no logro encontrar ninguna explicación.


