
Los Sorianos somos unos grandes aficionados a la lotería de Navidad, este año en concreto se ha comentado que uno con otro jugábamos 10 décimos por barba. Una Burrada.
Incluso la gente ya entrada en años como los que forman parte de la generación de mis padres, gente que por las circunstancias pasaron lo suyo, no escatiman a la hora de gastar unos cuartos en lotería, no les hace duelo.
Este año la suerte ha sido esquiva y apenas han caído unos quintos premios, según dicen poca cosa, acostumbrados a que el segundo premio íntegro y parte del primero se dejen ver por aquí, como el año pasado. Lo cierto es que raro es el año que el azar no pasa una temporadita por Soria y su provincia. Se nota que no tiene que venir en tren.
A la suerte la he visto muchas veces pasar, unas muy lejana y otras demasiado cerca, pero la muy caprichosa nunca se ha fijado en mí. Será que no me hace falta.
Es muy recurrente el oír los diferentes comentarios que pululan por los establecimientos de Soria los días posteriores al sorteo:
- ¿Qué pasa majo, no nos ha tocao nada?
- Si nos hubiera tocao, aquí iba a estar yo, estaría tomando los turrones debajo de una palmera y que le den al puto frío…
A pesar de todo, suerte para el 2010, a ver si ya dejamos esta pelona, que es la crisis, y que parece que se encuentra muy a gusto entre nosotros.
Salud.
