
Se aproximan las vacaciones. Como cada año. Afortunadamente las tengo largas, y tengo tiempo para todo. Pero según leí no hace mucho, no sé si sentirme privilegiado o no. Según el psicológo Mihaly Csikszentmihalyi-ya el apellido tiene huevos-, croata para más señas, nos recuerda en su libro Fluir(Kairós)que somos menos felices duranre el fin de semana. Según se ve, se basa en estudios y encuestas que demuestran que no sabemos lo que tenemos que hacer en nuestro tiempo libre. Pues si hay gente que tiene problemas con un fin de semana, a mí no sé que me puede pasar con dos meses largos de vacaciones.
Dice que nos sentimos desamparados, apoltronados en el sofá de casa y con una cerveza en la mano. Yo de por sí me apunto a su teoría, de si soy más o menos feliz ya os contaré en Septiembre.
Según él, rendimos a pleno funcionamiento en el trabajo diario, experimentando una felicidad profunda, como vemos es de la misma escuela que mi padre. Y yo me pregunto si no es peor el collar que el perro.
Hemos de fijar metas bien definidas y alcanzables, y yo me sigo preguntando si no es eso lo que fijo cada día cuando no tengo vacaciones. Y si además tenemos en cuenta de que estudios no sé de quien nos bombardean de que en periodo estival y vacacional es cuando más parejas se separan, no sé si este año cogeré las vacaciones.











