viernes, 17 de abril de 2009

Tratando de formar personas



Tengo alumnos y alumnas de diferentes nacionalidades. Los hay que son de Ecuador, Perú, Chile, Bolivia, Brasil, Argentina, Filipinas, China, Italia, Rumanía, Marruecos o Pakistán. También hay alguno de aquí, los menos.
Desde hace unos años, con el tema de la globalización y el movimiento migratorio, se ha incrementado el número de chavales extranjeros que forman parte de nuestro sistema educativo.
Nos encontramos de todo, algunos nos enriquecen y otros nos entorpecen.
Lo que sí he notado, es que por mucho que queramos educar en determinados valores, nos es muy difícil el conseguir determinados resultados. Por ejemplo, por mucho trabajemos en la igualdad de las personas, sin discriminación ni de sexo, ni de origen, ni de raza…, si las familias no nos ayudan con su colaboración, ardua se nos presenta la faena.

Ayer, sin ir más lejos, en una de esas conversaciones informales que surgen en las entradas o salidas de las clases y hablando con una niña pakistaní que ya tiene sus 12 añitos, me quedé bastante asombrado al oír su predisposición a dar como bueno todo aquello por lo que nosotros estamos luchando cada día.
Para ella, el que las mujeres no puedan trabajar fuera de casa, es algo normal, tiene muy claro que su función en la vida será el de concebir hijos y tener la comida hecha para cuando venga ese marido que seguro no ha elegido. Y además me comenta que "en su país", por que ella a pesar de estar ya con nosotros desde hace más de tres años, sigue estando en su país, la gente se separa menos, el divorcio apenas se da. Y cuando le pregunto que qué es lo que hace una mujer cuando la deja el marido, ella, muy tranquila me responde, que qué es lo que va a hacer, pues irse otra vez con sus padres y sus hermanos.
Toqué con cuidado el tema de los velos y las caras tapadas y claro ella también tenía muy clara su visión con respecto al tema, llevan la cara tapada, porque “en su país” hay hombres muy malos que se pueden fijar en ellas y les pueden hacer daño. Lo malo es que aquí también los debe de haber.

Como veis por mucho que tratemos de educar, ya se encargan otros, incluído no sé qué libro, de hacer todo lo contrario.

11 comentarios:

Quidquid dijo...

Creo que es muy duro tratar estos temas con jóvenes de distintas mentalidades y culturas. Y más cuando en su familia (sobre todo padres) les inculcan unas "normas culturales e históricas" que estos jóvenes aceptan sumisos.
Si miramos atrás, también en nuestras culturas occidentales habían costumbres que hoy nos parecen retrógradas y que , menos mal, el tiempo las ha eliminado.
No desistas de "modernizar" en lo posible, estos comportamientos...
Ánimo! y adelante!
Un cordial saludo
Luis

myself dijo...

Pienso que los que se dedican a la docencia hacen una labor a menudo poco recompensada ya que es difícil que cambien sus costumbres y pareceres que se siguen manteniendo con la familia una vez traspasan el umbral de su casa.
Te animo a que sigas modernizando como dice Quidquid en lo posible a estas personas.
Un beso desde el Mediterráneo.

angela dijo...

Javier, además de arduo y difícil es comprensible que esas culturas tan ancladas en lo tradicional y en el matriarcado se desmarquen de su educación porque me da la impresión de que viven un retraso inmenso por su fanatismo y el que les siguen inculcando. ¡ Animo javier!Tu ya haces lo suficiente para no implicarlas más en su atraso.
También estoy de acuerdo contigo en lo que me dices de Jesús Neira por desgracia la TV es un monstruo descabezado que sólo pide caroña...Espero que no caiga en sus redes.Un fuerte abrazo.Angela

Cecilia Alameda Sol dijo...

La pobre niña está repitiendo las fórmulas que le dictan en casa. Padres y madres hacen que se anclen en una situación de marginación que aquí rechazamos. Supongo que si esa niña sigue en la escuela, sigue aprendiendo, sigue escuchando que hay otras formas de vida posibles, llegará un momento en que, tal vez, se detenga a pensar sin presiones y se de cuenta de que no es cierto todo lo que le han dicho en casa. Que es posible para ella elegir, decidir sobre su vida, sus relaciones personales. Ojalá los profesores consigais liberar de ataduras y prejuicios a muchos escolares que están cada día en vuestras aulas.

* HADA ISOL dijo...

En Argentina aunque se avanza mucho no creas que hay poco machismo,de la boca para afuera se dice que nos modernizamos y que la mujer tiene derechos pero no es tan así hay muchissima violencia de genero,la mujer no es tan libre como allá y es mal visto que lo sea,pero avanzamos y eso es lo bueno,ahora por fin hay leyes que de verdad nos amparan y se comienza a formar a los hijos en la igualdad,falta mucho camino,de esa niña pobre,repite los roles que aprende en casa,es dificil pero no imposible lograr que comprenda que vive en un pais donde la mujer no es un objeto sino una persona.
Muy buen post amigo mío.
Un abrazo!y que tengas buen fin de semana!

Mari Carmen dijo...

La integración, Javier, debe resultar muy complicada, sobre todo cuando están recién llegados. El peso de sus costumbres es muy fuerte, no puede desaparecer de la noche a la mañana. Creo que hasta la tercera o cuarta generación, la gente no comenzará a sentirse plenamente españoles y acatando nuestra manera de pensar y vivir.

Entiendo que para los profesores debe ser especialmente duro porque saben que lo que ellos tejen, luego será cuestionado o destejigo por la familia. Hace falta mucho tiempo, y mucha paciencia.

Un abrazo.

Mari Carmen dijo...

perdón... 'destejido', quise decir.

Ligia dijo...

Me imagino que debe ser muy difícil educar a estos niños que ya vienen con unas ideas propias de su cultura y una forma de ver la vida totalmente distinta a la nuestra. Para los maestros es doble trabajo. Abrazos

desdeSoria dijo...

Saludos compañero! Nos alegra informate de que el blog desdeSoria ha vuelto. Puedes visitarlo en http://desdesoria.blogspot.com. He puesto un enlace a tu web, asi que si quieres, puedes poner tu uno a la mía. UN SALUDO!!! VOLVEMOS!!!

José María dijo...

Me temo que esta cosa llamada integración cada día será más complicada y con peores resultados para mayor desespero de los que intentan o intentamos que se produzca.
Me temo que en algunas escuelas, dentro de muy poco, serán impartidos cursos a los maestros para enseñarles a éstos cómo se han de integrar en la multiculturalidad o como lo quieras llamar.
¡Dios, qué cruz!.
Un abrazo.

josep estruel dijo...

Hola JAVIER.
Me imagino lo muy dificil que lo tienes.
Aqui en Balsareny, no tenemos practicamente personas de otros lugares, Solo gente de la India.
Son personas generalmente cultas, y que aprenden castellano y catalán a una velocidad que para mi quisiera. Además que ya vienen sabiendo ingles y como mínimo el
Punjabi.
Pongo esta larga introducción para que veamos que el tema que tratas, es totalmente aparte de sus creencias.

Ellos cuentan, que en según que castas la mujer no tiene ningún derecho a alegir esposo, y el hombre, su familia le da a escoger una entre 10 mujeres. Y lo encuentran justo, unos y otros.

De todas las mujeres que viven aquí,solo una está adaptada a nuestras costumbres`[la mas joven] Las demás es complicado, y esto que somos bastantes los que tratamos de que se adapten, sin perder sus costumbres.
Ánimo¡
Una abraçada.