viernes, 12 de marzo de 2010

Sorianismos 4


En Soria no se piensa, se cavila y cavilando, cavilando os dejo con otra serie de sorianismos.

En aquellos tiempos, la meteorología ni existía y recuerdo como mi padre era de los mejores meteréologos, siempre mirando las puestas del sol, si había marañas o no, si las nubes tenían esta o aquella forma..., barruntaba el tiempo que haría los días siguientes, y se equivocaba pocas veces.
Ahora con tanto satélite son incapaces de preveer una nevada en Barcelona, qué vergüenza, una ciudad de esta envergadura, completamente paralizada por 10 centímetros de nieve. No os lo podéis imaginar, sin semáforos, sin trasporte público de superficie, coches cruzados…, un caos.

En invierno, en los pueblos hacía un frío que pelaba, el que estaba a la lumbre se calentaba sólo por delante, los más privilegiados tenían brasero de cisco, se colocaba debajo bien tapadito con las faldas de la mesa y se aguantaba de maravilla, el problema es que se había de tener cuidado, se solía dejar la puerta abierta para que hubiera un poco de ventilación, sino nos podíamos entufar, poco a poco la mala combustión del cisco, provocaba monóxido de carbono, y dejaba la sala sin oxígeno y era una muerte dulce, sin darte cuenta te vas quedando profundamente en tu último sueño.

Recuerdo cuando iba a llegar el día de la fiesta, se arreglaban todos los escabones de las paredes y después se faldegaba, la pintura se obtenía de dejar en un "bridón" cal en agua, y cómo se quedaban las paredes de blancas.

Como se pasaba gana, cuando te ponían un buen guiso, de esos de cucharrena, se rebañaban tanto los platos que muchas veces no hacía falta ni lavarlos de lo limpios y brillantes que quedaban, después te limpiabas bien el morro con la rodilla(servilleta), y a correr.

Siempre han existido las palabras tabúes y sus correspondientes eufemismos, no te amuela era el eufemismo de no te jode y osperas, el de hostias, y el de cagüen dioba no os lo cuento, no fuera a ser que estuviera el cura cerca y, ¿quién no ha oído eso de “me voy a hacer del cuerpo”?.

3 comentarios:

Ligia dijo...

Por aquí también hace un frío que pela, y yo acostumbro a rebañar el plato si la comida me gusta, claro. Desde luego, hay sorianismos muy graciosos. Abrazos

Quidquid dijo...

Hola Javier:
Rediós patatero! tus sorianismos son dignos de figurar en un diccionario. Que no los oigan la "canalla" (chiquillos, en Cataluña) y se los aprendan.
Feliz fin de semana,
Luis

angela dijo...

Madre mía! Javier hay muchos localismos en tu tierra .... Me encantó tu escrito tan entrañable cómo muy real... Aquí en el norte lo de la mesa camilla casi no se usaba porque se reunían en torno a la cocina... pero recuerdo alguna...Seguro que en torno de esas mesa se han fraguado muchísimas historias que aún recuerdas.... ¿ Nos las contarás...? Me encantan las aventuras de los pueblos porque yo también lo soy aunque ahora mi pueblo por desgracia lo dejó de ser para convertirse en un barrio de segunda residencia que no me aporta nada.... Un abrazo. Y feliz domingo