sábado, 7 de marzo de 2009

Amistades


Ya no le miro como antes. Ahora trato de evitarlo. Si no me queda más remedio, le dirijo una mirada de soslayo, con el rabillo del ojo. Antes nuestra relación era profunda. Sólo con un guiño cómplice nos entendíamos. Sabíamos todo el uno del otro. Una simple sonrisa nos delataba. Nos conocíamos tanto ya, que ese gesto, esa mueca era suficiente. No pasábamos muchos ratos juntos y eso hacía que todavía nos deseáramos más.
Desgraciadamente todo ha cambiado. Ya no le necesito tanto. Puedo pasar horas y hasta días sin mirarle a la cara directamente. Pienso que desde que he comenzado el régimen, esta jodida dieta que me está matando, ya no le necesito. Ahora me afeito, me lavo la cara y me peino sin mirarle. Creo que he perdido un amigo.

Espero recuperarlo en breve como ya he hecho con la báscula. Antes llegué hasta a odiarla. Sólo era rozarla, y la muy zorra, se ponía tan nerviosa que subía y subía sin control su coqueta agujilla roja. Estoy seguro que lo hacía por celos, por fastidiarme. Ahora ya casi hemos hecho las paces. Para que no vuelva a las andadas, de vez en cuando la acaricio y le dedico unos minutos, no cada día, que sería acostumbrarla mal. Procuro estar con ella, sin que se entere mi mujer, por lo menos una vez a la semana. Me gusta colocarme yo siempre encima, para que se sienta protagonista y no me vuelva a ser infiel.
La puedo considerar ya como una amiga casi recuperada.

La que no me perdonará nunca es la Pura. No hace mucho me la encontré por el Collado y después del saludo correspondiente y los besos de rigor no se le ocurrió otra cosa que decirme:
-¡Jolines majo, cómo te has puesto de gordo!.
Me quedé mirándole. Se quedó mirándome. Y pensé:
-¿Porqué ella es tan sincera y yo tan educado?.
Y sin pensarlo dos veces le contesté:
-Pues yo a ti te veo cada día más vieja, con más arrugas que nunca. Se ve que el tiempo no pasa en valde y está haciendo estragos. Cuídate Pura.
Y lo peor es que era verdad.
Dio media vuelta y todavía estoy esperando a que me diga adiós.

Otra amistad perdida.

Espero que ésta sea ya última.

10 comentarios:

Ligia dijo...

Unos se van y otros nuevos vendrán. A mí las dietas terminan aburriéndome hasta que no pase un tiempo y me acostumbre, pero ya estoy otra vez con la obligación de ponerme en serio con ello...
Abrazos

Cecilia Alameda Sol dijo...

Algún día, el amigo brillante, volverá a sonreírte. Pero primero tienes que dirigirle tú una mirada.

Y a los groseros.... groserías, por supuesto.

HADA ISOL dijo...

Te contesto a lo que me has puesto en los poemas,en Balsareny hay una bibliotecaria fabulosa que se llama Susi,es mi amiga de blog ella organiza la hora del cuento para los niños y para los grandes hace los sábados unas tertulias literarias que son por lo que leo y por lo que me cuentan muy buenas llevan galletitas,chocolate,pizza ,café y lo pasan genial entre amigos,Josep Estruel es uno de los que participan de esas tertulias así que imagina como son!por lo que allá si hay mucho para la gente de 40!
gracias por tu visita a mi blog de poemas lo valoro mucho!

HADA ISOL dijo...

Los amigos vienen y se van, hay amistades que valen la pena otros que no.Hy una frase que dice:Hay un punto en tu vida, en el que te das cuenta: quién importa, quién nunca importó, quién no importa más, y quién siempre importará...Es una frase muy sabia!
Cuando yo estaba muy gorda me decían cosas feas,gente que nunca veía en vez de alegrarse por verme me decían que cuadrda estás! largá los postres! lo tuyo es buena vida y poca vergüenza! ahora peso 50kg y todos ellos son victimas de mi venganza pues me aguanté callada ahora que me aguanten!!!!!!

José María dijo...

Recuperarás ese amigo perdido, ya lo verás; aunque a lo mejor tiene un precio. Vamos a tener que seguir oliendo a manzana cuando se abre el cajón; y que conste que a mí el olor a manzana me gusta.
Otro tema es el de Pura; me temo que le hirió eso de las arrugas.
Ánimo, Javier, sólo te quedan 10
Un abrazo.

Fugaz dijo...

jajajajaja te soy sincera??? Pura necesitaba esa respuesta como agua de mayo!! Hay gente que sinceramente tiene la educación en el forro de los bolsillos. Por lo demás tu otra amiga, te está sonriendo de nuevo y si perdiste una ganaste a otra, tómalo así.

Las dietas simplemente son un asco, pero si no queda más remedio hay que hacerlas aunque reconozcamos que merman mucho el humor.

Besos!!!

angela dijo...

Javier, a veces unos kilitos de más no vienen mal... No podemos mortificarnos tanto... Debemos reirnos un poco de nosotros mismos...siempre y cuando no peligre la salud. Te das cuenta como tienen algun@s las caras de estiradas que ni tan siquiera pueden reirse con satisfación...? y, todo por una arrugita menos... ¡Animo! y no decaígas si es que tú lo quieres.Un abrazo.Angela

HADA ISOL dijo...

Tu tienes la llave...

http://elblogdeisabelhada.blogspot.com/

Mari Carmen dijo...

Javier, es una pena perder amistades, es verdad. Yo he perdido tantas, por causas ajenas a mi, o incluso por mi culpa, que ya no sé ni cuántas son. Me consuelo pensando que de ellos aprendí cosas, y quiero creer que algo bueno se llevaron de mi.

Un abrazo :)

Abejitas dijo...

Las buenas amistades, jamás se pierden.

Besitos de miel