martes, 1 de abril de 2008

El pastor de las estrellas


Tiene el sueño cambiado. Cuando nosotros nos vamos a la cosquera, se despereza, coge su zurrón y esa garrocha de madera de olmo que él mismo domó y comienza su trabajo. Es el pastor de las estrellas.
Cada noche recorre el firmamento hasta que se despierta el orto, pasando esa lista interminable que conforman las estrellas que forman las diferentes constelaciones.
A veces se detiene en las plateadas praderas celestiales a echar un pitillo y conversa con ellas y sólo escuchando su tono de voz sabe como se encuentra su estado de ánimo.
Anoche se encontró con la estrella Polar, estaba triste y su destello no era tan brillante como noches anteriores. Algo le pasaba. Después del saludo cordial de todas las noches le comentó que tenía celos de la orgullosa luna, lunera, cascabelera.
La luna cuando está llena, cuando tiene ese brillo espectacular, se cree la reina del firmamento-le dijo-, hasta esa otra estrella, Orión, que brilla casi tanto como yo, ha dejado de hacerme esos arrumacos que me tenían encandilada, estoy segura que es por culpa de la luna, lunera, cascabelera-continuó-.
Joer, pensó, hasta en el cielo cósmico me encuentro con historias.

A veces son las jóvenes las que le crean más problemillas, inquietas, juguetonas, adolescentes son incapaces de permanecer brillando mucho tiempo en su lugar, en cuanto se descuida se ocultan tras las nubes, jugando al escondite. Sabe que es cosa de la edad y por eso tiene la suficiente paciencia con ellas cada noche, a veces se chiva a las demás de su escondite.
El pastor de estrellas también sabe que cada uno tenemos la nuestra, para saber cuál es, la próxima noche estrellada, túmbate boca arriba en el campo, observa el inmenso mundo que tienes ante tus ojos y cuando veas ésa que brilla de una manera especial, ésa que te está guiñando el ojo continuamente, ésa es, ponle nombre y habla con ella todas las noches que puedas, te ayudará a sentirte mejor, a ser más feliz y a entender cosas que jamás habías comprendido.

21 comentarios:

Mari Carmen dijo...

Yo tengo no una estrella sino varias: Sirio, Betelgause, Bellatrix... Y mi galaxia preferida es la de Andrómeda. Es maravillosa.
Dile a la Polar que no se preocupe por la Luna, que la muy zorrona se está alejando y llegará el día en que ya no tendrá que preocuparse por ella -serán los humanos, si para entonces hay tales entes, quienes deberían preocuparse-. Aunque también ella, la Polar, se nos alejará y un día ya no se verá más desde este pedazo de roca.
Al final, ya ves... sean estrellas u hombres, todos seguimos nuestro camino.

Un abrazo, pastor de estrellas :)

Mari Carmen dijo...

Sorry, es Betelgeuse, que se ma escapao una 'a' donde no debía estar :)

Livaex dijo...

Muy bonito el relato, Javier. Intentaré buscar mi estrella, a ver si me ayuda el buen pastor. Un abrazo

Anónimo dijo...

Si te sientas en tu piedra de San Bartolme y miras las estrellas, tienes que tener un subidón espectacular, de todas las formas de noche todos los gatos son pardos.

Tu cuñao

lágrima de esperanza dijo...

Precioso Javier,siempre me ha gustado la noche y en especial mirar el cielo cuando está despejado ...Por un momento me he imaginado allí, pero eso sí, jugando con las estrellas más locas,igual que yo...Probaré a buscar también la mía,ya te contaré...Un abrazo

Abejitas dijo...

Que preciosidad, y que grato saber que tenemos una estrella.

Aleteos!

angela dijo...

Muchísimas gracias por tu maravilloso comentario... Hoy ya no tengo fuerzas para leerte... mañana lo hago... Gracias de corazón.

Melba dijo...

Hola, Javier, me encanta esta narración. Desde mi punto de vista la Polar tiene un problema porque, por mayoría- estoy segura -,la Luna es la reina del firmamento aunque sólo lo sea con brillo prestado.

Es reconfortante leer tu historia.

Salud♥s

Alimontero dijo...

Javi, querido amigo, yo desde hace tiempo tengo mi estrella...esa que tú dices, la que me guiña el ojo...la descubrí en Octubre pasado, cuando necesitaba de ella para convesar, compartir y soñar...y ella ahi, sonriéndome y ayudándome a realizar mis sueños...
Estando con ella me encontré, luego se sumaron varias mas...claro que tengo a "Las 3 marías" que siempre me han acompañado...
Así que eras tu, buen Pastor de estrellas quien me acompañabas, secabas mis lágrimas o reías conmigo...
Javi, has sido un muy buen descubrimiento tu espacio...
Con respeto y admiración,

Ali **

Nohema Rios dijo...

Mmmmh, es la primera vez que te leo y me has dejado una agradable sensación. A mi también me encanta darme un tiempo para contemplar el firmamento, donde vivo no se aprecian mucho las estrellas, porque las falsas luces de la ciudad llegan a ocultarlas, pero cuando viajo por pueblos, siempre es un espectáculo ver aquella cortina estrellada. Hermoso tu texto... creo que es tiempo de buscar mi estrella, muchas cosas interesantes tendré que platicar con ella.
Te dejo un abrazo!!!

angela dijo...

¡Ay! como me recuerdas a Antoine de Saint-Exupéry...¡He leido tantas veces El principito...!Cuando mi hijo era pequeñito ya se lo leía...porque a mí me encantaba ... ¡Precisa entrada!...Me he imaginado al pastor en esa inmensa Castilla una noche clara de verano...y me lo seguí imaginando hasta el final del relato... ¡Volveré!. Un saludo de Angela

icue dijo...

javier.
Tu entrada sobre las estrellas me hace pensar, que tanta maravilla, que tanta grandiosidad, la tengamos golgada en el firmamento y podamos disfrutarla.
Me pregunto,¿quien la puso, quien la creo?, solo pudo ser Dios, tanta belleza y grandiosidad, solo de su mano puede venir, cuantas gracias debemos de darle.
Un abrazo

mj dijo...

El Gran Arquitecto del Universo sembró de estrellas el cielo, para que pudiéramos contemplarlas y compartir nuestra plenitud con ellas o llenar los vacíos interiores, tristes ausencias, con su inmensidad.
Como eran muchas, infinitas, un día decidió que alguien debía hacerse cargo de tan preciado tesoro, que alberga en su interior nuestros sueños y deseos.
Se presentaron entonces muchísimos candidatos... ricos magnates, poderosos empresarios, reyes, emperadores, que únicamente pretendían crear un monopolio y hacerse con el poder sobre los sueños de las personas.
Todos presentaban proyectos ambiciosos de gestión estelar, bajo la oculta pretensión de controlar egoístamente el firmamento haciéndose con el esplendor de Sirio, robando el encanto de la luna llena, o secuestrando a venus para conseguir un amanecer y atardecer exclusivos.
Un humilde pastorcillo que se enteró de la noticia comentó que si él se encargara de encender cada noche las estrellas, cuidaría de que ninguna perdiera su brillo, y de que cada persona dispusiera de una propia por algún motivo especial, contemplando sueños, deseos, recuerdos... que haría brillar intensamente con todo el Amor que pudiera.
Los candidatos se burlaron de tan absurdo proyecto, del que no obtendría beneficio alguno para sí, considerándolo vano competidor para el puesto.
Pero viendo la bondad y ternura que habitaban su humilde corazón y deseando nuestro mayor bien, se le concedió finalmente la tarea celestial sin vacilar.
Desde entonces, el Pastor de Estrellas se encarga de recorrer el firmamento cada noche, cuidando de ellas y velando por que la pequeña parte de nosotros que hay en cada una, brille con la mayor intensidad posible.
En verano, por San Lorenzo, el Pastor nos envía una indescriptible lluvia de perseidas juguetonas, para que sintamos más cerca la belleza de los astros, y nos apresuremos a pedirles fugazmente un Deseo que, sin duda alguna, llegará a cumplirse... Sólo hace falta FE.


Muchas historias hay en cada estrella... si sabemos contemplarlas y encontramos la nuestra, quizá entendamos infinidad de cosas que ahora se nos escapan, hallando lo que un día creímos perder para siempre...


Como diría Quevedo, son... "letras de luz, misterios encendidos...".

Un abrazo.

TOROSALVAJE dijo...

Si lo conoces, háblale de mí, dile que muero por trabajar con él, que ahora mismo lo dejaba todo, pero todo, y me iba a aprender su trabajo.

Muy bonito.

Saludos.

El semielfo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El semielfo dijo...

Por cierto,cuando salgo de noche a mirar la caldera y lo permiten las nubes el cielo donde vivo es impresionante,verdaderamente impresionante y para ver la polar tengo,curiosamente que mirar hacia arriba.

El semielfo dijo...

Torpemente he eliminado un comentario,perdón Sólo decía algo así:
Las estrellas,la noche...lunáticos somos o no?
te dejo si te apetece un post sobre Altair.
Un saludo
http://pandemoniuminternet.blogspot.com/2004_09_01_archive.html

hadaazul dijo...

hola javier........

vine a devolverte la visita.......

yo tengo muchas estrellas .........

ellas son mis compañeras en la soledad.........

te dejo muchos mimos para tu alma

Mari Carmen dijo...

Pasaba por aquí y quería darte los buenos días :)

Hasta luego,

Fenrisar dijo...

SECURITY CENTER: See Please Here

Manel dijo...

Hola Javier:
Yo no tengo una estrella fija,,,ni un firmamento bien determinado....
y quizas ni tan siquiera tendria un destino bien fijo.
Pero lo que si tengo claro, es que tengo una cantidad de amigos, los cuales junto a la familia, se podria componer un firmamento muy personal; un firmamento donde la amistad y la bondad seria la unica ley basica para poder convivir.Tosos seremos pastores, y todos seremos estrellas.
Un fuerte abrazo